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  • Diario Digital | lunes, 22 de abril de 2024
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TEATRO

Perlimplín y Belisa llenan Las Musas

La obra "Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín", de Federico García Lorca, que representó ayer día 21 de octubre el grupo de teatro dirigido por Rosa Pérez Culsán consiguió llenar la sala Las Musas, algo que no sucede muy a menudo. El contrapunto fue la mala gestión en la venta de las entradas por parte de los organizadores.

Belisa y Perlimplín
Belisa y Perlimplín
Perlimplín y Belisa llenan Las Musas

Don Perlimplín, Marco Fiaschi, y Belisa, Olga Bermúdez, consiguieron embelesar al público y llenar de aplausos la sala del teatro, con su actuación y pasión en la interpretación. Marco plasmó con sus gestos la ingenuidad de Don Perlimplín y cómo se tornaba en locura por Belisa; y por su parte ella, Olga Bermúdez, impregnó de sensualidad y ardor a la joven Belisa.

Marcolfa, encarnada por Cristina García, dio con el tono de una sufrida sirvienta, transmitiendo al público el giro trágico de la obra, en contraposición con el papel de la propia Rosa Pérez, madre de Belisa, que daba el toque de farsa inicial.

Es oportuno mencionar a los duendes, Murphy y Anna, dos jóvenes talentos del grupo de teatro, con un especial reconocimiento a la bella Anna que cautivó con su voz.

No menos importante fue la labor del resto del equipo de grupo de teatro, Jean Michel Roduit asistiendo a la dirección, Christine Lefavrais en la peluquería y maquillaje, y Consuelo López como apuntadora y asistente de la obra.

La música corrió a cargo de Javier Chamizo, compositor y concertista de guitarra, que adaptó composiciones originales a los distintos actos y momentos de la obra.

Contrapunto

El contrapunto de tan buen hacer lo encontramos en la gestión en la venta de las entradas que causó decepción y malestar, ya que varias personas que se acercaron a comprar dicha entrada en la propia sala de Las Musas como anunció el Círculo Cultural Bezmiliana, organizador del evento, no encontraron ninguna de éstas a la venta, porque todas se habían vendido con antelación.

Al parecer, la organización había decidido dejar algunas entradas para su venta en el Ayuntamiento y el resto repartirlas entre los socios del Círculo para que estos las vendieran. Así, no se apartó ninguna para la venta en taquilla con lo que las únicas que se vendieron allí fueron las pocas que sobraron del Ayuntamiento.