20:23h. Jueves, 22 de Junio de 2017

ENTREVISTA

Francisco Salado: "los vecinos tienen la sensación de que Rincón de la Victoria no avanza"

Entrevistamos a Francisco Salado en su despacho de la Alcaldía para conocer un poco más al nuevo alcalde de Rincón de la Victoria como persona, quién ha marcado su trayectoria política, su opinión del municipio y su situación política, y cómo afronta familiar y personalmente esta nueva etapa que tiene que compaginar con Diputación.

Francisco Salado, alcalde de Rincón de la Victoria
Francisco Salado, alcalde de Rincón de la Victoria

Con la experiencia de los últimos años en Diputación y codeándote con políticos de muy diversas esferas, ¿cómo calificarías la política de Rincón de la Victoria?

La política local es más un cuerpo a cuerpo y un contacto más directo con los ciudadanos mucho más intensa en el día a día. En Diputación, es un trato más profesional con los alcaldes, más de tú a tú. Suele ser una relación “más pacífica”. La política local, en cambio, es más desagradecida y complicada, porque hay veces que el vecino no entiende las razones técnicas o legales para no poder dar una solución. En Diputación, ante problemas de ese tipo, los alcaldes con los que tratamos entienden estas circunstancias. La política en Diputación también es más cómoda porque los problemas presupuestarios casi no existen, te ajustas a lo que tienes. En términos locales, el presupuesto es muy ajustado y se está en continua alarma por la situación económica. Son dos mundos totalmente distintos.

 

¿Tienes algún político de referencia? ¿Alguno de Rincón de la Victoria que haya marcado tu trayectoria?

Siempre he dicho que mi master político lo he hecho con Elías Bendodo. Lo tiene todo pensado y tiene claramente diseñado qué necesita la provincia y es incansable además de exigente con el equipo, pero nunca le he escuchado levantar la voz y sabe como motivar a su gente.

En términos locales, tengo un buen recuerdo de Clemente Caballero al que considero “mi padre político”. A pesar de estar en partidos distintos siempre trataba de orientarte y tranquilizarte cuando te ponías nervioso. Tengo muy buen recuerdo de él. También de Pepe Domínguez Palma tengo un buen recuerdo por su capacidad de oratoria, su trato leal y de análisis de los problemas. “Es un político de raza”, defendiendo las cosas con holgura y mucha capacidad, pero quizá no llegó a transmitir confianza en la calle.

 

¿Crees que hay desafección política entre la ciudadanía de Rincón de la Victoria?

Existe desafección política por lo que sucede a nivel nacional, especialmente por los casos de corrupción, aunque esto está más en la condición humana, el que es honrado en su vida profesional y personal, es muy raro que luego no lo sea en la vida política, y al contrario.

A nivel local, los vecinos tienen la sensación de que Rincón de la Victoria no avanza y que no tiene arreglo, y esto causa mucha desafección. Sin embargo, el que está en el día a día de lo que sucede en Rincón se involucra y opina, pero es una minoría. Otros vecinos, que son los que viven en urbanizaciones y trabajan en el área metropolitana de Málaga, no se involucran en la vida política del pueblo, que no conocían el nombre de la alcaldesa, y menos de los concejales. Esto es una señal de desinterés. Cuando se preocupan es cuando tienen un problema en su área de influencia: su urbanización o la playa a la que bajan.

 

¿Cómo estimularías la participación ciudadana? ¿Dirías que en tu última temporada al frente del Ayuntamiento ha faltado participación?

La participación ciudadana es complicada. Nosotros pusimos las bases jurídicas para esa participación, especialmente a través de los consejos sectoriales. Quizá nos faltó que hubiera más participación en la toma de decisiones. Cuando explicábamos los proyectos esperábamos que la gente opinara para mejorarlos, pero esto no sucedía. La iniciativa debe tomarla el gobierno y si en las reuniones para explicar los proyectos, la ciudadanía no los ve prioritarios, los aparcas.

La otra participación, la del anterior equipo de gobierno, es no llevar nada y esperar que la gente te diga los proyectos. Mucho de lo aprobado aquí han sido cuestiones de personas interesadas y que luego quien participaba eran los interesados de esa zona o en ese proyecto. No es una participación real. 

Concibo más la participación ciudadana a través de los colectivos que representan a un número de socios de un sector de población concreto que afectan a políticas concretas. Los ciudadanos te han dado la responsabilidad con un programa electoral y lo que tienes que hacer es poner en marcha ese programa, porque para eso te han votado cerca de 8.000 personas, y si te desvías porque un 0,1% dice de hacer otra cosa, tus votantes te pueden decir algo en las próximas elecciones.

La incentivación se consigue poniendo en práctica lo que se decide en los consejos sectoriales, porque al final, si funciona, serán los propios colectivos los que avalen la participación y más colectivos se irán incorporando.

 

Se ha determinado que somos eminentemente una ciudad dormitorio. Habiendo crecido en Rincón de la Victoria y siendo oriundo de Benagalbón, ¿el aspecto que tiene actualmente el municipio es el que te imaginabas entonces?

Queremos huir de eso, pero somos una ciudad dormitorio.

Yo me imaginaba Rincón mejor urbanizado. Rincón ha vivido del malagueño que quería una segunda residencia y buscaba comer bien y estar en la playa, y no se ha diseñado para ser una ciudad para vivir, para toda la vida y donde van a crecer sus hijos, y que pide zonas verdes, servicios educativos y sanitarios. Por eso Rincón ha crecido como una ciudad distinta a una para vivir, con pocos espacios. El Plan General se diseñó muy mal en el año 1992, por eso ahora es una ciudad incómoda para vivir. No me esperaba que Rincón se iba a convertir en esto.

Es complicado redirigirlo, pero tiene arreglo con decisiones que la gente no entenderá en el corto plazo, como peatonalizar el centro, rediseñar con avenidas más amplias y no tener miedo a construir en alto para liberar espacios. El centro tiene poco arreglo aunque se pueden liberar algunas parcelas como las que están en frente del Ayuntamiento y de la Casa Fuerte Bezmiliana.

 

¿Crees que faltan servicios que dar a la población que reside en los distintos núcleos del municipio?

Le faltan servicios básicos como sanidad y educación. Estuvimos saturados en primaria y ahora estamos saturados en los institutos, porque vamos siempre detrás del crecimiento. En atención sanitaria, lo normal es que tengamos un médico cada 1.000 pacientes. Aquí estamos en un médico cada 2.100, cuando el máximo recomendable son 1.500. La infraestructura sanitaria es claramente insuficiente. Además, hacen faltan las especialidades, que no haga falta ir a Málaga para una radiografía.

En otro tipo de infraestructura, no es de recibo que con 45.000 habitantes estemos construyendo ahora la piscina climatizada, además de que el polideportivo de Torre de Benagalbón ya está saturado. Hace falta esa pista de atletismo para nuestros atletas y un gran parque de esparcimiento, como cualquier gran ciudad.

 

Entre diputación y el ayuntamiento de Rincón de la Victoria, ¿qué tiempo te va a quedar para estar con tu familia?

Seguro que se resiente. Lo hemos hablado y no ha entendido este paso porque a nivel personal y familiar vamos a perder calidad de vida. Además, a tu pareja le supone una carga extra. Si antes nos repartíamos las actividades con los hijos, ahora ella tendrá más carga en ese sentido. Hay actividades extraescolares, cumpleaños, salidas con los amigos y hay que llevarlos, pero es una decisión que hemos asumido. Diputación te permite ajustar más el tiempo libre, pero cuando eres alcalde te paran constantemente, en la playa, en un restaurante, dando un paseo, para contarte sus problemas, que es normal. También en cuanto a agenda, porque hay que atender actividades, tardes y fines de semana, y eso se resiente.