El Rincón Habla - Noticias de Rincón de la Victoria

  • Diario Digital | jueves, 02 de abril de 2020
  • Actualizado 01:45
¡Qué suerte que tengo balcón! Mi balcón da hacia la piscina. Así que cuando me asomo a la hora que sale el solecito y veo ese paisaje con césped y sombrillas de esparto sumado a las palmeras, me imagino que estoy en un resort cinco estrellas en México.

Me siento en mi tumbona con los pies en alto y me bebo un mojito acompañado de algunos nachos.

Esto es sólo una de las actividades diarias a la que le dedico cierto tiempo.

Pero, ¿qué hacer antes y después del mojito?

Pues hay actividades para todo tipo de personas. Por ejemplo, están los hiperactivos que no pueden ir al gim y antes que terminar caminando por las paredes, suben y bajan enajenados varias veces las escaleras del bloque. Luego están los ansiosos o deprimidos que no hacen más que ir cada cinco minutos a la nevera, caminando unos cuantos kilómetros al día. Le siguen los muy estrictos que controlan todo, tienen horarios y protocolos para todo, para limpiar, para bañarse, para sus necesidades, etc.

Continúan los adictos a móviles y redes sociales y al sexo; siendo estos últimos los únicos que adelgazarán unos gramos durante la cuarentena. También están los que meditan y hacen ayuno elevando su vibración espiritual.

Yo les confieso que me identidico con algunos, aunque para mí la mejor forma de pasar este encierrro es con mucho humor, chistes, acertijos, juegos de lógica, sumergirme en nuevos mundos y personajes a través de la lectura o encontrar un nuevo hobby que podría convertirse en un futuro emprendimiento, ¿por qué no?

El ocio creativo nos puede abrir un abanico de mundos desconocidos y maravillosos.

¿Se animan a transitarlo?