22:46h. Domingo, 19 de Noviembre de 2017

La limpieza de Rincón de la Victoria. Una asignatura pendiente.

Un vehículo de EMMSA
Un vehículo de EMMSA

El servicio de limpieza acabó el año escolar, a final de curso de 2017, con un suspenso y pendiente de recuperación para septiembre, lo que significa que tiene que aplicarse en verano, cuando la mayoría de nuestros amigos, familiares y vecinos están de vacaciones. Hay que tener mucha fuerza de voluntad o alguna ayuda extra, en algunos casos, para aprobar la asignatura pendiente.

En los pueblos de costa, como lo es éste, que ven multiplicada su población en verano es necesaria una ayuda extra para sacar adelante la limpieza y tener el municipio como a todos nos gustaría verlo. No me refiero sólo a un refuerzo de la plantilla de limpieza en verano sino a la colaboración de los vecinos de Rincón.

Respecto a los primeros, el servicio de limpieza está subcontratado a FCC (Fomento de Construcciones y Contratas) bajo la figura de una empresa mixta, EMMSA, Empresa Mixta de Medio Ambiente SA, con 144 trabajadores, más o menos, y su gestión, bajo el paraguas de la concejalía de Medio Ambiente en manos del Partido Andalucista. ¿Por qué ha bajado tanto el rendimiento de la EMMSA? En el verano de 2015, el verano “del cambio” en Rincón de la Victoria, en el que entraron a gestionar el municipio el cuatripartito del PSOE-AR-IU-PA, se hizo un esfuerzo ímprobo para mantener el municipio limpio y “aseado” durante todo el verano, reforzándose la plantilla y “patrullando la ciudad” para mantenerlo. Se notó el cambio y esto se mantuvo durante el verano de 2016, en el que incluso se barría incluso la arena del paseo marítimo, aprobándose ambos cursos con solvencia. El nuevo curso de 2017 comenzó flojo, con problemas en el cuatripartito, y acabó suspendiendo. El examen de recuperación está próximo y a pesar de que curiosamente los mismos que se hicieron cargo del servicio de limpieza entonces, se han hecho cargo de él ahora, el Grupo Andalucista, no tiene visos de aprobar. La basura se sigue amontonando al final de día en los cubos de las playas, de las calles y de las avenidas; las calles siguen sucias; y la sensación general no ha cambiado. ¿Quién suspende entonces aquí? ¿Los 144 trabajadores de la EMMSA? ¿Su gerente? ¿El concejal responsable?

El esfuerzo final de junio, en las semanas posteriores a la moción de censura, se ha quedado en un intento infructuoso de cara a la galería, insuficiente para aprobar y mucho menos para recuperar en septiembre.

Pero no son únicamente la empresa de limpieza y sus concejales responsables los que suspenden. Los vecinos de Rincón de la Victoria, concretamente los que dejan la basura fuera de los contenedores, los muebles viejos en la calle en lugar de llevarlos a un punto limpio, los que no usan las papeleras, los que no recogen las heces o limpian los pises de sus canes, los que desprecian el medio ambiente, son los que catean en limpieza, civismo y urbanidad.

Para los primeros, la EMMSA y sus responsables, se hace necesario un reciclaje o ponerse en manos de un orientador, o incluso de los servicios del “hermano mayor”, porque el servicio de limpieza “se hace fuerte”, y tras los últimos acontecimientos se usa de forma partidista, sea cual sea su signo, conocedores de su poder, y en segundo lugar para realizar el servicio de limpieza. Quizá ellos mismo, los 144 trabajadores, deberían decir algo sobre esto, de estar siempre en boca de todos. 

Para los segundos, no estarían de más, nuevas campañas de educación y de concienciación, más apercibimientos a los irrespetuosos, y en caso de que esto no funcione, hacer cundir el ejemplo con un escarmiento tan desproporcionado que el siguiente se lo pensara dos veces, porque con ellos, está comprobado, no van las recuperaciones de septiembre.