06:41h. Martes, 11 de Diciembre de 2018

La Verbena del Boniato

XX edición Feria de la Tapa
XX edición Feria de la Tapa

Concluye una edición más de la Feria de la Tapa de Rincón de la Victoria, una feria de muestras gastronómica del municipio o del saber hacer hacer de aquellos bares del municipio que ponían algo más que un plato de patatas fritas de bolsa, unas aceitunas de bote o un combinado de frutos secos para dar más sed, con tu cerveza o tu refresco, en una época, hace ya 20 años, en que tanto los habitantes como los visitantes eran muchos menos.

Sin embargo, con esta 20 edición de la Feria de la Tapa, que los más cercanos e interesados llaman de la consolidación, los hechos demuestran que se trata de la edición de la constatación. Es la demostración de unos hechos que ya no escapan a los ojos de ningún rinconero.

Una participación de hosteleros en descenso, de 14 a 10, de 10 a 9, y este año de 9 a 6, es la prueba principal de que esta feria ya no les representa, ni representa su forma de entender el municipio, el turismo y mucho menos la gastronomía. 

La visión de hacer una importante caja, a la “mesa puesta” de los 35.000 euros que han puesto todos los rinconeros de sus impuestos (más 15.000 euros de otras inciertas aportaciones), está con toda seguridad entre las razones de por qué todavía seis se apuntan a una feria cuyos organizadores se resisten a lo inevitable.

A diferencia de las horas diurnas, las noches han exhibido gran afluencia de público, hecho que manifiesta la necesidad que tenemos todos en este municipio de eventos y lugares donde reunirnos con amigos, tener una excusa para cantar y bailar, al son de un buen concierto para todos los públicos. Por eso, las tapas y la gastronomía es lo de menos, lo que menos interesa. Entonces, el evento podría llamarse de cualquier forma. Bien podría llamarse la “Verbena del Boniato, para pasártelo bien un rato”.  

Lo que ya no se entiende tanto es la razón para regalar 35.000 euros a 6 bares, que son empresas privadas, a fondo perdido, para que hagan caja poniendo cervezas por la noche, todo por la “postura nasal” de los organizadores de mantener viva su relevancia, cuando lo que se viene haciendo es, en caso de ferias o verbenas con dinero público, es sortear las barras o cederlas a asociaciones con un fin social.  

Es un suma y sigue de actividades de la asociación de comerciantes que se sufragan con dinero público, como ya vienen haciendo de un tiempo a esta parte con el Cliente Oro, con una carencia de transparencia importante.

Llega el momento de poner el punto final a una etapa y reinventar un evento que realmente represente al municipio y sus valores, del que nos podamos sentir orgullosos.