02:35h. Viernes, 28 de Julio de 2017

MEDIO AMBIENTE - EMMSA

Un contenedor impasible

La concejalía de Medio Ambiente rechaza la reubicación de un contenedor de basuras que solicitaban vecinos de La Cala del Moral porque podría causar “un efecto dominó” en todo el municipio. Sin embargo, lo volverán a intentar haciendo uso de su derecho como “escaño 22” en el Pleno del Ayuntamiento.

Contenedor de basura en La Cala del Moral
Contenedor de basura en La Cala del Moral

Vecinos de la Cala del Moral se pusieron en contacto con este periódico para reclamar, a través de la denuncia ciudadana, lo que ven como único camino para que les retiren un contenedor de basura, que literalmente está delante de la puerta de su portal a escasos metro y medio.

Según nos comentan, lo que parecía ya una oportunidad de librarse del contenedor de basuras cuando empezaron sus conversaciones con el concejal Ezequiel Carnero, se ha dado de bruces con el informe tajante del técnico municipal y encargado general de la EMMSA, que ha desaconsejado el traslado por la posibilidad de provocar un perjuicio a otros vecinos y porque no representa un problema de salubridad.

“Todos los vecinos de los bloques colindantes y comercios están de acuerdo con que se mueva a donde están otros. Y de la misma manera los vecinos se han ofrecido a rellenar el hueco de la acera”. "La cuestión en que se basa es que existiría un problema para los vecinos cuando están las firmas de los tres bloques a los que da servicios el contenedor".

Sin embargo, indican, resulta contradictorio que en un escrito diga que no existe ningún inconveniente para cambiarlo, y en otro, que parece definitivo, diga que causaría un perjuicio. “¿Cuál es el problema que tiene la EMMSA para cambiarlo? ¿Donde está el informe del técnico? ¿A quien ha preguntado el técnico?”, se preguntan.

Consideran que entre el encargado general de la EMMSA, Salvador Pleguezuelos, y el concejal responsable de la EMMSA, Ezequiel carnero, “se echan el balón uno a otro. Según nos comentó el encargado general de la EMMSA, él no tiene autoridad sino que él lo hace si lo solicita el concejal o la policía”.

“En febrero”, nos cuenta, “hubo una conversación con Carnero y comprobó todas las firmas y que se reuniría con los técnicos. Sin embargo, el concejal se escuda ahora en un informe del mismo encargado diciendo que provocaría un problema a los vecinos, cuando los vecinos están de acuerdo”.

“Me ha dicho tantas cosas (Carnero), siempre con buenas palabras, pero luego se queda en papel mojado. Y ya cuando mandaron el carpetazo ya pienso que me ha tomado el pelo y se están riendo de nosotros, porque todo lo que nos ha pedido se le ha dado: firmas, fotografías, y está en los papeles. No sé cuáles serán los motivos reales para no cambiarlo”, comentan desilusionados.

"Este verano nos van a comer las moscas", concluye mientras nos repiten que “ésta es la preocupación por los ciudadanos que van vendiendo”.

Contenedor de basura en la Cala del Moral 1

Por su parte, el concejal responsable de EMMSA, Ezequiel Carnero, nos explica que “se ha resuelto el principal problema que era de olores y de ruidos. Informamos a la frutería contigua para que no depositara residuos fuera de horas y lo hiciera en bolsas cerradas”. “Esto se ha solventado y cumple la normativa”, insiste.

Carnero reconoce que en un primer informe el técnico dice que no hay inconveniente pero que finalmente podría resultar inconveniente para algunos vecinos. “El técnico ha determinado que no huele ni hay ruidos, y es concluyente, y no es aconsejable”. “En contra del informe de un técnico no puedo actuar, además el Equipo de Gobierno avala esta decisión”. El concejal añade que “además causaría un efecto dominó en todo el municipio, pero que nadie más se ha quejado”. “En cualquier caso ya se están realizando labores de información y vigilancia sobre depósitos fuera de horarios, y de lavado y limpieza de los contenedores”.

 

Es paradójico que mientras los grupos municipales debaten sorbe la estrategia de municipio y el modelo de ciudad en los que hay que contar con los vecinos, coinciden todos, a las primeras de cambio se desoye a éstos aludiendo a informes de técnicos y normativas, resultando además ejemplarizante para siguientes peticiones ciudadanas.

Lo solicitado por estos vecinos de La Cala no es el primer caso en que a pesar de serles pedido el acuerdo de los vecinos, cae en saco roto. Otra petición vecinal, la de cambiar la ubicación del parque canino de “Las Viñas”, sigue esperando a pesar de haber estado todos los vecinos de acuerdo. Parece ser que el único camino obligado es pedirlo a través de los presupuestos participativos, la puerta de atrás del gobierno.