22:48h. Domingo, 19 de Noviembre de 2017

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Una heladería de ensueño en Torre de Benagalbón

Ya está aquí el verano con sus calores y vientos del este y del oeste. Ya están aquí los días llenos de luz y de ilusión; las tardes para encontrarse con un buen helado o granizado o simplemente tomar un café entre amigos o con familiares y cuando cae la noche, con el fresquito, disfrutar con una copa y siempre en buena compañía. Es D’Ensueño Cafetería–Heladería, en Camino Viejo de Vélez, 28, en Torre de Benagalbón, un lugar tranquilo, con mucho encanto y una decoración divertida que invita a quedarse y… a volver.

Heladería D'Ensueño, en Torre de Benagalbón
Heladería D'Ensueño, en Torre de Benagalbón

Tres cosas diferencian a D’Ensueño Heladería-Cafeteria: el trato amable de su propietaria; su maravillosa terraza y el gran espacio para celebraciones; y como guinda, el sabor y gusto de sus helados.

Yolanda, su propietaria, nos cuenta que “es más que una heladería ya que desde las cuatro de la tarde hasta las dos de la madrugada todos los días además de la variedad de helados, ofrecemos una carta de tés, café, granizados, refrescos y por las noches es una delicia estar al fresquito tomando una copa entre amigos”. "Por eso es un lugar de ensueño", sonríe.

Fidelizar al público a través de los helados no es fácil pero Yolanda lo va consiguiendo desde hace un lustro pues ofrece productos de por sí de calidad y temporada con una carta justa, ni muy extensa ni muy parca, pero si variada. A los tradicionales se unen los especiales de mascarpone con fresas, pionono, milhojas de turrón, o de nata, el de palmera o helados de tarta de queso o de frutos del bosque, y los clásicos, kínder, oreo, rocher. Añade Yolanda que el de fresas y el de moras están hechos con los frutos que cosecha ella misma y son tan buenos que no llegan al final de la temporada. Por último, uno muy especial, el helado de D’ensueño, un helado ligero de dulce de leche, con almendras, chocolate y … mmmm, mejor probarlo.

Pero es sin duda la terraza amplia de D’Ensueño lo que le da su máxima potencia. Situada en un jardín con césped rodeado de flores y plantas le da un aire acogedor y tranquilo, y especialmente agradable para el cliente. Decorada de forma divertida con tejas y capachos, haciendo la función de maceteros, y con detalles de alegres colores en la que los clientes, mayores y pequeños,  pueden deleitar la vista mientras saborean un helado, café o copa y estar tranquilos lejos del ruido de la calle y poder jugar libremente.

D Ensueño Terraza

Otra de las características de D’Ensueño es su espacio, contiguo a la terraza, dedicado a reuniones y celebraciones y con una capacidad para 100 personas. Desde un cumple para los peques, un evento familiar o de amigos, es el lugar ideal donde juegos, conversación y música se unen en buena armonía. Además a Yolanda no le falta imaginación para decorar y coger el sentido de cada fiesta, ya sea infantiles, juveniles, profesionales, familiares o de amigos. En todas ellas consigue “eso que le hace especial a nuestra fiesta”. Se hacen por encargo, con la particularidad que pueden elegir los menús preparados por Yolanda o bien alquilar el sitio y traer la comida de casa.

D Ensueño_1293

D’ensueño está abierto desde el 19 de marzo hasta octubre desde las 16 horas hasta las 2 de la madrugada, aunque a veces abro antes y cierro después, dependiendo si hay una celebración, comenta Yolanda, por otro lado nos dice que cuando llega la temporada baja de helados, ofrece a sus clientes variedad de tartas de chocolate, bizcocho de zanahoria o de remolacha, "por cierto, muy queridos por los clientes", añade la propietaria, "también preparamos churritos con el chocolate".

Así que ya no hay excusas para no soñar y disfrutar de D’Ensueño, aquí, en Torre de Benagalbón.